2016-TENDENCIAS DEL MERCADO

ENTREVISTA “EL COMISARIO”, DEL ANUARIO “COLECCIONAR ARTE CONTEMPORÁNEO”, DE LA REVISTA “TENDENCIAS DEL MERCADO”, Nº 6, A ALFONSO DE LA TORRE, 2016

Entrevista en torno a su persona

 

www.tendenciasdelarte.com/anuariocoleccionarartecontemporaneo

 

¿Cuál fue su primer comisariado?

Como es conocido, mis primeros trabajos en el mundo del arte contemporáneo tuvieron que ver con la labor desarrollada junto a Gerardo Rueda, mediados los ochenta.   Entre 1985 y 1986 se celebró una exposición retrospectiva de este artista, en Cuenca y diversas ciudades andaluzas (Granada, Córdoba y Sevilla), que se tituló “Una colección particular”. Era el comienzo de una serie de trabajos junto a este fundamental artista que me permitió entrar en relación con el llamado grupo de Cuenca, cuestión en la que, con el paso del tiempo, se convirtió en mi especialidad.   Diversas exposiciones sobre lo sucedido en esta ciudad, con la creación de lo que llamo nuestro primer museo democrático, que este año 2016 celebra su cincuentenario, fueron comisariadas, destacando: “El grupo de Cuenca” (Sala de las Alhajas, Madrid y Casa del Cordón, Burgos, 1998) y “La poética de Cuenca” (Centro Cultural de la Villa de Madrid, 2004). No debiendo olvidar la colaboración con la organizada por la Fundación Juan March, “La ciudad abstracta” (Cuenca, 2006).

 

¿Cuáles han sido los proyectos curatoriales más especiales, de cuáles se siente más satisfecho?

Siempre destaco, por especial querencia: “Pablo Palazuelo: 13 rue Saint Jacques” (Fundación Juan March y Museo Oteiza, 2010), un proyecto nacido de la reconstrucción de un tiempo perdido, el transcurrido entre 1948 y 1968, en que Palazuelo vivió, casi aislado en su tour, en Paris.   Me parece un modelo de trabajo, como forma de abordar un asunto difuminado en la historia.   Se reconstruyó todo ese tiempo de trabajo, recuperándose correspondencia, material gráfico, escritos y poemas, permitiendo, en mi opinión, un nuevo acercamiento a este artista.   Fue, por otro lado, la base para el ulterior desarrollo del “Catálogo Razonado de Pinturas y Esculturas de Pablo Palazuelo” (MACBA, MNCARS, Fundación Palazuelo y Fundación Azcona), publicado el pasado 2015. También ese proyecto me permitió la relación con la Universidad de La Sorbonne, donde he colaborado en “Le travail du visible”.

En este punto, también debo citar el trabajo que he desarrollado junto a la artista Carmen Calvo, de quien he comisariado sus últimas exposiciones, considero que los proyectos y catálogos han permitido un acercamiento otro a esta fundamental creadora. Concluyendo, he sido responsable de la colección de Pilar Citoler, actualmente integrada en el Gobierno de Aragón, pero que sigue coleccionando, constituyendo una nueva colección. Es un trabajo de conservación y puesta en valor de una fundamental colección, que era apenas conocida –públicamente- hasta los años dos mil. También pienso ha sido un buen modelo de paciente quehacer, muy reconocido ahora.

 

¿Qué rol desempeña hoy un comisario artístico?

Creo que nuestro trabajo es fundamental, y preciso de reivindicar, frente a una cierta abulia del conocimiento, y proclamas que a veces refieren la posibilidad de colgar objetos de arte sin establecer ideas.     Un comisario puede poner luz, ya se dijo antes, sobre lugares o personas, períodos históricos, a los que la historia, a veces injusta, ha oscurecido.   Inclusive a grandes artistas, que padecen el corta-y-pega de los trayectos consabidos.   Peor en ocasiones, la rutinaria exposición del artista conocido, que la búsqueda de nombres poco transitados.

Crear ideas, promover -a veces incluso a través de una cierta provocación argumental- la búsqueda del conocimiento, ofrecer el rigor como una forma de acercamiento a la obra de arte.   Y que la poesía amenace el historicismo.   Reflexionar sobre al arte es acercarme también, permítaseme, al conocimiento de lo desconocido que hay en mí (G. W. Russell).

 

¿Tiene alguna influencia el comisario sobre el mercado del arte?

Respuesta tautológica: dependerá del respeto que, a su vez, el comisario tenga en la estructura artística o de la seriedad y rigor del trabajo que haya desarrollado. Por tanto, del respeto que goce en la comunidad artística y, por supuesto: la mirada de un comisario, sobre artistas o grupos o, por contra, el apartamiento que pueda hacer de algunos de ellos, influye en la mirada ulterior que, sobre nuestro trabajo, desarrollan los coleccionistas. Claro que sí.   Por eso nuestro trabajo tiene que ser serio, y riguroso.

 

¿Cuáles han sido sus “descubrimientos” memorables de artistas emergentes?

También es sabido que comisarío un programa de intervenciones con “Ámbito Cultural-El Corte Inglés”, en sintonía con ARCOmadrid, que este año cumple su docena edición. Por él han pasado una cincuentena de artistas nacionales e internacionales. Recuperando dos ediciones históricas, celebradas en Madrid y Barcelona, en los sesenta, junto a nombres consagrados, hay cada año artistas menos conocidos, que suponen la(mi) apuesta del programa. Basta leer esa nómina para reconocerlos. No quiero citar nombres, sería injusto con los omitidos. También he de mencionar algunos proyectos que he comisariado sobre lo que puedo llamar nuevas geometrías, como “El trabajo de lo visible” (Galería Odalys, 2014), que permitía conocer algunas aportaciones hechas al discurso transitado, aconsejo la lectura del catálogo de esta galería que está desarrollando un trabajo extraordinario.

 

¿Cuáles son las tendencias -en el panorama artístico actual- que le resultan más interesantes¿ ¿Cuáles considera que tienen una mayor proyección futura?

Comienzo por señalar que me siento cómodo en compañía de proyectos nuevos. Quiero decir, y muchos artistas jóvenes lo saben, procuro asistir a la inauguración de espacios emergentes o atender a nuevos artistas que buscan la vía, apoyo, para la difusión de su trabajo. A ello dedico una parte de mi actividad.   Ello incluye la especial atención al vídeo y la fotografía contemporáneos, algo que queda explicado en el comisariado que realizo del Premio Bienal Internacional de Fotografía Contemporánea, por encargo de la Universidad de Córdoba y Junta de Andalucía.   Allí han podido verse nombres poco transitados como Karen Knorr, de quien comisarié la primera retrospectiva en España o, más recientemente, Erica Nyholm.