2014-UNIVERSIDAD DE CÓRDOBA-GESTIONARIO

ENTREVISTA DE “GESTIONARIO”, DE LA UNIVERSIDAD DE CÓRDOBA (FERNANDO GÓMEZ LUNA) A ALFONSO DE LA TORRE, II/2014
Entrevista en torno al Premio Bienal Internacional de Fotografía Contemporánea Pilar Citoler y su contextualización en el arte contemporáneo español e internacional
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Después de siete ediciones del Premio Internacional de Fotografía Contemporánea Pilar Citoler, ¿qué balance se puede hacer?

Sin dudarlo, se trata de uno de los grandes encuentros artísticos, no sólo en nuestro país, sino así considerado en foros artísticos internacionales.   Ello puede verse en el reconocimiento que dicho Premio, y la Universidad, e incluso la ciudad, tiene en el contexto internacional, que se revela en el ejemplo del interés de Paris-Photo por nuestro trabajo.   Han participado, en estas ediciones, más de un millar de creadores, artistas visuales procedentes de todo el mundo, con un peso importante de la presencia internacional.

Además, tampoco lo olvidemos, no sólo se trata de su dotación económica: la exposición monográfica y el libro son importantes, también la exposición cuidada de los seleccionados con un catálogo en cada ocasión, componiendo una tríada que refiere el interés de la Universidad de Córdoba por la creación contemporánea.   Por poner un ejemplo, entre otros autores que han escrito para la Colección El ojo que ves, se halla el actual conservador de fotografía del MoMA, Quentin Bajac.   Nuestra colección se halla presente en ferias como Frankfurt o Photoespaña siendo la colaboración de “La Fábrica”, también, relevante.

 

¿Qué encontrarán los visitantes de la Sala Puertanueva en la exposición de las obras ganadora y finalistas de la pasada edición?

Un buen reflejo del estado actual de la fotografía en donde podría concluirse que la reflexión en torno a qué misterio sea la imagen es fundamental.     El jurado de este año decidió una selección en la que es importante la juventud y las propuestas que, sin duda, comportan un cierto riesgo.   Línea del Premio es la consideración de una mirada abierta y ecléctica con mucha libertad, hacia las artes visuales de nuestro tiempo, significado en la actitud de la coleccionista, ya muy reconocida, que da nombre al Premio.   Y es que, realmente, la atención de Citoler por la fotografía tiene mucho que ver con una mirada, muy especial, muy diferente, también marginal en el sentido de no referir caminos trillados, sobre el arte de nuestro tiempo, una visión no transitada por el manido imperio de los nombres tan común en el coleccionismo de bajo vuelo.

 

¿Qué caracteriza la obra artística de Vari Caramés?

Coincidió que, en estos días, leía a Duchamp y acabé pensando que el trabajo de Vari Caramés tiene algo de duchampiano pues es artista no-retiniano, que plantea un verdadero reto sobre el mundo de las apariencias y su fatua consideración de “realidad”.   Precisamente es tal realidad la que él decide, como si tal cosa, plantear desde un personal punto de vista, y el mundo que nos rodea, la realidad ordinaria, deviene un espacio en suspensión. Magia de las apariencias, belleza extraída de la nada que, junto a nosotros, desapercibida pasa, de él podríamos señalar también que no es, sensu estricto, un fotógrafo, sino un artista que piensa y que aplica el pensamiento, la inteligencia por tanto, a sus imágenes. En este punto sería bueno citar algo que es sabido, el riesgo que comporta tal decisión por escoger imágenes cuya singularidad es, precisamente, la obligatoriedad de reflexionar, cada sujeto contemplador, sobre qué sea ese misterio que son las imágenes.   Su reflexión plantea así un mundo nuevo, universo de imágenes y espacios de aire difuso, como suspendidos en un sueño, visión no exenta de zozobra al plantear el engaño que sea la realidad y su supuesta claridad.

  

Además de la exhibición de esas diez obras, podrá verse una retrospectiva del fotógrafo Jorge Yeregui. ¿Cuáles son sus impresiones respecto a esta muestra y su catálogo?

Bajo el título “The circles of life”, mencionando la relación de la naturaleza con la actividad humana, en las veintitrés imágenes expuestas en la Sala PuertaNueva, se encuentra representado su trabajo desde 2007, frecuentemente serial: “Paisajes mínimos”, “Ecotopografías”, “Sitescape” o “Espacio Natural Protegido”. También acudiendo a grandes formatos planteados mediante trípticos o polípticos, como los extraordinarios tríptico-pliegues de sus “Ecotopografías” (2009) o el sobrecogedor políptico, compuesto por quince obras, de la Colección Pilar Citoler, “Espacio Natural Protegido” (2011). También se muestra la obra ganadora de la anterior edición del Premio, de la serie “Paisajes mínimos” (2010), en la colección de la Universidad de Córdoba. En ellas puede verse cómo Yeregui presenta, antes que evidencias, la incertitud del espacio entorno, promoviendo entonces una cierta suspensión de la realidad. A los artistas, en el pasado ocupados de mostrar la supuesta apariencia objetiva de las cosas, toca ahora la ardua tarea de mencionar una existencia otra, invisible existir convertido en una suerte de rescoldo que perduraría escondido entre el mundo de las formas, sublimación del mundo de lo sensible o realidad que, fingiendo o con el aire indolente de lo desapercibido o tocado por la aparente inocencia, se esfumaría como agua entre los dedos convirtiéndose así en otra realidad no visible.

 

Como responsable de Circa XX de Pilar Citoler, ¿cuáles suelen ser los criterios que contempla a la hora de adquirir una obra para la colección?

Comienzo por señalar que la Colección Circa XX es ahora propiedad del Gobierno de Aragón, formando parte del IAACC de Zaragoza.   La responsabilidad sobre la adquisición de obras ha sido siempre de la coleccionista.

Me he ocupado, hasta esta fecha y desde hace quince años de la Conservación de la Colección y de su contextualización, a través de más de una decena de exposiciones sobre la misma.   Actualmente Circa XX está ya en las manos citadas. Misión cumplida parece.   Al tiempo, que se abren nuevas miradas sobre el mundo artístico por parte de la coleccionista, colaborando ahora en este nuevo mundo.

 

A pesar de que la colección no ha sido acogida por Córdoba finalmente, ¿cómo valora la relación de Pilar con Córdoba y, especialmente, con su Universidad?

Extraordinaria relación.   La no acogida de la Colección en Córdoba, Pilar lo ha subrayado muchas veces, no ha tenido que ver con la extraordinaria sintonía y y excelente relación que ha mantenido siempre con la ciudad, sus instituciones y, en especial, con la Universidad, que fue promotora de una idea frustrada que, por lo que se ve, otros han considerado muy buena.   Además, han quedado, creo, buenos recuerdos en la ciudad, uno de los más simbólicos a mi juicio la exposición “Modernstarts” (2009), un proyecto que permitió ver obra de artistas de enorme reconocimiento, en diversos lugares de la ciudad. Además de las técnicas tradicionales, pintura y escultura u obra sobre papel, abundante fotografía, subrayo la magnífica ocasión que supuso ver el Teatro Principal convertido en un lugar distinto en donde se podría ver obra videográfica de artistas internacionales muy punteros. Algunos ejemplos: Haas, Morimura, Ranner o Sandison,

De alguna forma, la concesión del “Honoris Causa” por parte de la Universidad a Pilar Citoler, redundaba en lo ya dicho.   En todo caso, el Premio de Fotografía sigue, la colección “El ojo que ves” está trabajando ya en el libro sobre Vari Caramés y la Universidad ha manifestado su voluntad de crear una Cátedra de Arte Contemporáneo, que permita seguir en ese camino de buena comunicación con el arte de nuestro tiempo.

 

El arte contemporáneo siempre suscita controversias entre el público. ¿Considera que perduran aún ciertos prejuicios?

No lo creo, si pensamos en la fidelidad del público a los museos y exposiciones de arte contemporáneo en el mundo. Recordemos, por si hiciera falta, los casi tres millones anuales de visitantes del MoMA neoyorquino o, si las cifras de visitantes tuvieran importancia, ahí está el fenómeno de la exposición Dalí en el Pompidou y en el MNCARS.   Creo más bien lo contrario, que el arte contemporáneo se ha extendido, extraordinariamente, contagiando la vida de nuestro tiempo: moda, publicidad, publicaciones, etc. No merece la pena detenernos en lo que “lo general” piensa sobre la cultura.

 

¿Cuál es el estado del arte contemporáneo actualmente en España? ¿Está siendo bien tratado por las instituciones?

Escribí hace poco un estudio sobre el arte en España y su visión pública. Se tituló “De la nada al espectáculo” (“La España del Siglo XXI”, Volumen V, “Literatura y Bellas Artes”, Instituto de España-Fundación Sistema, Biblioteca Nueva, Madrid, 2009) y refería la dificultad que ha tenido el contexto de difusión del arte contemporáneo en España. Un lugar en donde no ha habido museos de arte contemporáneo hasta hace unas décadas, apenas coleccionistas, pocas galerías de dimensión internacional y sí, extraordinarios artistas. Es una rémora que padecemos y padecerán, lo cual aún es peor porque, además me temo lo desconocen, generaciones futuras. Las instituciones tienen el problema económico que todos conocemos y las dificultades con el IVA no han ayudado a la situación.

En medio de todo esto, es preciso una cierta reinvención del ejercicio curatorial y crítico que desarrollamos.

 

Bajo su punto de vista, ¿cuál debe ser el papel del arte en nuestro tiempo?

Me parece que no hemos de sentirnos protagonistas de un tiempo “especial” en el que el arte tenga que tener un papel distinto al que ha tenido en la historia, en especial la contemporánea, la vivida desde el siglo XX.   Nuestro tiempo fue el que vivieron otros, también. Siempre me gusta la frase de Mark Rothko: conseguir bolsas de silencio en la difícil aventura, e insoslayable, que es vivir. Que la vida valga más, sentenciaba Eliot, tampoco está mal. Nademos, nademos en el agua, en el de la creación artística, para no hundirnos. Leo estos días a Francis Bacon, champan francés en medio de la mugre que sepultaba su humilde estudio inglés, vivir es una oportunidad, sentenciaba: “la creación es como el amor, no puedes hacer nada contra ella”, dixit Bacon.

 

¿Quiénes son los artistas que más le llaman la atención en el panorama español e internacional?

Es conocido por todos que comisarío un programa de intervenciones de arte contemporáneo en el contexto de ARCOmadrid para “Ámbito Cultural”.   Por él han pasado ya unos cuarenta artistas, nacionales e internacionales, lo cual desvela, en cierta medida, algunas preferencias.   Cito últimas ediciones jóvenes: Eugenio Ampudia, Ruth Gómez, Fran Mohino o Pablo Valbuena. O el encuentro con consagrados ineludibles: Canogar, Farreras, Feito o Chirino, entre otros, acompañándonos.

También he realizado el “Catálogo Razonado” de Pablo Palazuelo, artista que considero capital, epicéntrico si se me permite la expresión, en el arte de nuestro tiempo. Desde una exposición que fue una aventura intelectual: “Pablo Palazuelo, Paris, 13 rue Saint Jacques (1948-1968)”, que organizó la Fundación Juan March hace unos años.

Manolo Millares y Rivera han sido otros dos artistas sobre los que he trabajado durante años.

Actualmente también es conocido que he comisariado diversas exposiciones sobre la artista Carmen Calvo, reciente Premio Nacional de Artes Plásticas, cuya obra puede verse ahora en el CEART de Fuenlabrada. Artista impura, polífaga, destructora y recomponedora de nuevas formas: el misterio de eso que llamamos “ver” es cuestión sempiterna de la labor creativa de Carmen Calvo, una auténtica incitadora de las imágenes. Admiro su trabajo.