2014-TANIA IGLESIAS

ENTREVISTA DE TANIA IGLESIAS A ALFONSO DE LA TORRE, 2014
Entrevista en torno a su vinculación a la Colección Circa XX y sus fondos fotográficos.

 

ENTREVISTA AL CONSERVADOR DE LA COLECCIÓN CIRCA XX: ALFONSO DE LA TORRE

 

  • Circa XX no es una colección monográfica de fotografía. Sin embargo, en su apertura a nuevos planteamientos estéticos, de formatos y soportes plásticos, la fotografía ha encontrado un lugar destacado en la colección. ¿Cuándo se comenzó a incorporar obras fotográficas de autores españoles en Circa XX? ¿Qué líneas temáticas y artísticas dentro de la fotografía contemporánea cobraron interés en esos primeros momentos?

El interés de la coleccionista por la fotografía no puede desligarse, en mi opinión, de su vinculación con el coleccionismo de obras de artistas del pop norteamericano.   Tampoco del encuentro con el decollagista Wolf Vostell, allá por los años setenta, uno de sus grandes amistades artísticas y también una de las grandes zonas coleccionistas de Circa XX, que fue muy pionero en el uso de imágenes fotográficas y que, como es sabido y he escrito, “retrató” a Pilar Citoler mediante una imagen fotográfica a la que encoló una cámara fotográfica.   Buena parte de las obras de Vostell que Citoler colecciona son técnicas mixtas que utilizan la fotografía como soporte.

No se debe olvidar tampoco, en este tiempo mismo, su amistad con Jesse Fernández, otro gran fotógrafo al que Citoler frecuentaba en el agitado Madrid de finales de los años setenta, otro artista que, además de fotografiar, era frecuente incluyera imágenes fotográficas en sus obras, como lo haría también otro amigo común entrambos, Román Arango.

En ese sentido, pensando además que la coleccionista era aficionada a la práctica de la fotografía, los dos encuentros referidos, la pasión por el arte pop, creo compone una summa de hechos, poco casuales, y que muestran sí, un verdadero interés por la fotografía. Este asunto lo he narrado, estimo que con detalle, en “Madrid 1979”, un texto publicado en el catálogo del VII Premio Internacional de Fotografía Contemporánea Pilar Citoler (Universidad de Córdoba, Córdoba, 2014, pp. 8-26)

 

  • La colección cuenta con la presencia de una gran variedad de prácticas y soportes artísticos, pero me gustaría saber ¿cómo y cuándo se produjo la transición de coleccionar artes plásticas tradicionales a incorporar nuevas expresiones visuales en la colección, como la fotografía y el vídeo?

La presencia de fotografías y vídeos en Circa XX comenzó a intensificarse entre finales

de los años noventa y primeros años de este siglo. Si bien hemos de pensar que había un interés anterior. Ello se ejemplifica, además de lo narrado anteriormente, en la presencia de algunas fotografías en la colección de autores poco conocidos, junto a alguna de Alberto Schommer. Tampoco debe soslayarse la presencia en Circa XX de las obras de lo que he llamado alguna vez “artistas impuros”, a los que dedicamos un proyecto distinguido en el Teatro Principal de Córdoba (“Modernstarts”, 2009) bajo el epígrafe: “Ceci n’est pas une photographie”. Algunos ejemplos de artistas que han utilizado la fotografía en su obra, como método-modelo de trabajo, y de los que Circa XX tenía numerosas obras. Eran caso, por citar algunos, de: Broto, Carmen Calvo, Christo, Jorge Galindo, Juan Ugalde o Darío Villalba.   Artistas cuyo origen es la obra fotográfica que después es manipulada o bien, que no siendo “sensu estricto” el “origen”, la utilizan. Estos artistas, ya se citó el paradigma de Vostell, eran un punto de atención coleccionista de Pilar Citoler. En el catálogo “Modernstarts” escribimos que la exposición mostraba: “desde una cierta y provocadora ironía- un paso más, al analizar a los artistas que han utilizado la fotografía como recurso pictórico…viaje desde la fotografía hacia el mundo de la pintura.   Guiño a Magritte, título émulo del cuadro de este artista y que se convierte en una alusión a las obras cuyo recurso es la fotografía, ya sea a través de su impresión o su uso collagístico, siempre en contemporánea connivencia con el mundo pictórico”. Volvamos a recordar la anterior cita del pop que, desde los años setenta se halla en la colección: Makos, Rauschenberg, Rosenquist o Warhol, imágenes fotográficas.

 

  • ¿La decisión de acentuar la presencia de la fotografía en Circa XX ha estado relacionada con las características particulares de este medio -uno de los más vinculados a la contemporaneidad-, o han sido otros factores como el precio de este tipo de obras, la accesibilidad de su reproducción, etc., los que han incidido en esta decisión?

Las preguntas en torno a “las decisiones”, competen a la coleccionista. En todo caso, en mi opinión, creo que Pilar Citoler fue siempre coleccionista de su tiempo. El interés de la fotografía en el mundo del arte actual, exposiciones, ciclos museísticos, mercado del arte, es posible que haya, también, suscitado su propio interés. También creo que el trabajo con el Premio de Fotografía, desde pronto hará un decenio, puede haber coadyuvado en dicho interés.

 

  • Analizando el inventario de fotografía española coleccionada en Circa XX se constata, por una parte, el interés por incluir fotografía más actual y de jóvenes creadores, particularmente la producida desde finales de los años noventa y del nuevo milenio; y por otra, una ausencia de autores reconocidos como clásicos o históricos de la fotografía española: fotógrafos de la posguerra, de la Escuela de Madrid, etc. ¿A qué podríamos atribuir estas ausencias en la colección?

Algo ha quedado ya respondido y se completará la respuesta a esta pregunta en siguientes líneas.

En mi opinión, un coleccionista no es un museo, y no tiene por qué recorrer histórico-cronológicamente el arte. Capricho o azar pueden ser reivindicados por el coleccionista, ¿por qué no?, que puede optar por configurar su colección en torno a un determinado asunto, nuevas corrientes, como se cita en la pregunta. En todo caso, si se me permite, el verdadero coleccionista escapa a las normas. Sabemos hay un punto de partida, el afán recopilador, mas no puede exigírsele que la reunión de obras de arte siga el criterio de la historia del arte, el dictado de la galería o, tanto da, la senda del museo. El coleccionista es libérrimo y, en cierta medida, esa actitud es la que construye el mundo del arte. Por eso nos gusta tanto un poema de Louise Bourgeois, que tradujimos y reprodujimos en la página de apertura del catálogo de una muestra de sus fondos en el Kursaal donostiarra (la exposición “Arte como vida” (2012). Texto de Louis Bourgeois grabado en su domicilio de Nueva York el 26/XII/1997 por Brigitte Cornand y publicado con ocasión de la exposición “Colección de artistas” de la Colección Lambert en Avignon, 1/VII-30/X/2001). Así, decía Bourgeois: “El coleccionista es patético, ¡pero es optimista compulsivo! No piensa jamás en la tabula rasa. Creo que es una defensa contra el miedo a la desintegración.¡ Sí, así es !”. El coleccionista no piensa jamás en la tabula rasa. Justamente.   En ese mismo catálogo, el texto introductorio “Volaverunt Citoler”, refería, justamente, esa libertad del coleccionista: “Soberano acto de expresión individual en el fluir tan colectivo de nuestro tiempo, coleccionar es uno de los últimos actos supremos de verdadera libertad, no muy lejano el insobornable acto de recopilar objetos de arte del yo-creador, también inextinguible, que es proclamado por el artista. Eso permite explicar el “ella es anarquista”, que se ha escrito en cierta ocasión, con conocimiento de causa, sobre Citoler”.

 

  • La entrada de obras fotográficas españolas en la colección Circa XX ¿se ha producido únicamente a través de la adquisición, o la colección también ha recibido donaciones de artistas, particulares, premios, etc.?

La entrada de obras, de todo tipo, en la colección Circa XX, se ha producido siempre por compra. Añadiendo: por lo general por adquisición en galerías.   Apenas ha habido incorporaciones de otro tipo.   Como es sabido, la coleccionista ha defendido siempre a la galería como un lugar capital en el mundo del arte. Algunas acciones benevolentes de la coleccionista con artistas en dificultad deben quedar como ella ha decidido. En silencio. Coleccionar puede ser, también, un acto ético.

 

  • ¿Cómo se ha llevado a cabo la línea de adquisiciones de obras fotográficas españolas? ¿Se ha mantenido una continuidad, un ritmo sostenido de adquisiciones a través de estos años?

Analizando estadísticamente la colección, podemos colegir que, efectivamente, ha habido un rimo sostenido de adquisiciones, en general, fotográficas y en otras técnicas, españolas e internacionales.   La colección ha mantenido un constante esfuerzo en incorporar obras a la misma.

 

  • La fotografía ha ocupado un lugar destacado en muchas de las exposiciones que Circa XX ha presentado en distintas sedes culturales nacionales, siempre estableciendo un diálogo entre obras y autores nacionales y extranjeros. ¿La colección se ha interesado especialmente por alguna escuela, corriente o género fotográficos para nutrir sus fondos?

Personalmente opino que Circa XX ha permanecido atenta a lo que sucedía en el mundo de la fotografía. Ha incorporado a últimas tendencias, fotográficas y videográficas, a la par que ha completado una mirada, singular, sobre las vanguardias (Cartier Bresson, Grete Stern u Horacio Coppola).   El “diálogo” que se cita en la pregunta no ha existido. Quiero decir que, como comisario de dichas exposiciones, más bien lo que se ha ofrecido en las mismas ha sido una reflexión sobre diversas cuestiones en la que los artistas de diversas procedencias han estado en la digna tabula rasa de la creación: la mirada (“El ojo que ves”); el paisaje (“La ilimitada energía del paisaje”) o reflexiones sobre lo que podemos llamar “in”-“ex”, esto es, las miradas introspectivas o, más bien, vertidas hacia el mundo enderredor (“Modernstarts”, 2009). El arte tiene o no calidad no es cuestión de nacionalidades.

 

  • Rosa Olivares ha afirmado que “para formar y mantener una colección se necesita definir un territorio, acotar los deseos y frenar la mirada”, y que el no hacerlo lleva a la confusión, a la ausencia de orden y de representación. En el caso de la fotografía española presente en Circa XX, ¿cómo se han delimitado estos territorios?

La pregunta parece contener una admonición previa.   En mi opinión, ya lo he dicho antes, también se puede coleccionar con un saber apasionado que haga tabula rasa de la historia y comienza a mirar “las historias” de un modo más amplio que la visión local, nacional o cronológica. La museología de nuestro tiempo, desde experiencias que no hace falta citar por conocidas, comienza a considerar el arte con una visión global.   En cierta medida, los territorios de Pilar Citoler no están acotados, sino que son reflejos de su personalidad y una mirada irrefrenable.   Es otra posibilidad.

 

  • A diferencia de lo que ocurre con algunas disciplinas artísticas de la colección, como la pintura o el dibujo, en las que se cuentan con un significativo número de obras de épocas diferentes de muchos de los artistas representados; en el caso de la fotografía española presente en Circa XX, se da una media de dos o tres fotografías por autor representado. ¿A qué responden estas diferencias? ¿Qué seguimiento realiza la colección para adquirir obras de distintos períodos creativos de estos artistas?

Es frecuente, también con pintores, que los artistas que han llamado la atención de la coleccionista, cuenten con varias obras en la colección. Así ha sucedido con ciertos artistas. Ejemplos: Elena Asins, Jesse Fernández, Gordillo o Vostell. Por tanto, se comprende también en el caso de fotógrafos. Los procedimientos de adquisición han sido mixtos. En un primer encuentro varias obras de diversos momentos o, por el contrario, se ha ido siguiendo su trayectoria.

 

  • Por otra parte, la presencia fotográfica en la colección se ha visto reforzada con la instauración, desde el año 2006, del Premio Internacional de Fotografía Contemporánea Pilar Citoler, convocado por la Fundación del mismo nombre. ¿Qué factores motivaron la creación de este premio? ¿Se han producido cambios destacables en la concepción, estructura, periodicidad, patrocinios, etc. a lo largo de sus siete ediciones?

Siempre decimos que es un premio de vocación contemporánea, convocado por la Universidad de Córdoba, que tuvo su primera convocatoria el año  2006.  Su presentación tuvo lugar en Paris coincidiendo con PARIS-PHOTO, cumpliéndose en 2013 su séptima edición, primera de carácter bienal.   El origen de su creación tuvo que ver con el apoyo indudable que la colección y el arte contemporáneo tuvieron en aquellos años en el ámbito de una Universidad deseosa de incorporar a la ciudad a un discurso contemporáneo.

Es un Premio internacional, convocado para artistas visuales de nuestro tiempo, en el que se valora tanto la trayectoria como la vocación contemporánea de los creadores. Habiendo pasado diversas instituciones, del ámbito local y autonómico, actualmente ha quedado la Universidad de Córdoba como principal impulsora del mismo, con una presencia de la Junta de Andalucía (Consejería de Innovación y Empleo).

 

  • El Premio Internacional de Fotografía Contemporánea Pilar Citoler ha recaído mayoritariamente en autores españoles -a excepción del concedido a la artista Karen Knorr en la edición de 2010-, premiando trayectorias y discursos creativos de fotógrafos contemporáneos. ¿Cree que estos artistas premiados reflejan con sus obras la situación de la fotografía española actual?

Indudablemente creo representan diversos aspectos de la fotografía de nuestro tiempo. Ha habido artistas como Manuel Sonseca que podemos decir son más insertos en la historia de la fotografía; creadores más conceptuales (Zubero o Del Junco); más fantásticos (Karen Knorr); artistas que han reflexionado en torno al paisaje y las personas (Curto) o, como el último premiado, de carácter más poético (Vari Caramés). El reconocimiento a la singular posición artística de Jorge Yeregui merece, también, una reflexión. Por esa forma, tan distinguida, de analizar el paisaje y sus mentiras.   Se ha premiado a artistas de una cierta edad junto a gente muy joven, como Junco o Yeregui.   Tampoco olvidemos el “reconocimiento” que el premio hacía invitando a reconocidos artistas a ser la imagen de cada edición del Premio: Per Barclay, Richard Billingham, Pierre Gonnord, Txomin Badiola, José Manuel Ballester o Graciela Iturbide.

 

  • La fotografía vive un momento complejo; inserta en un contexto marcado por el desarrollo incesante de sofisticadas tecnologías digitales y electrónicas, se ha convertido en un medio permeable y adaptable a cualquier formato y disciplina, lo que ha expandido los límites de lo propiamente fotográfico. ¿Qué presencia tiene esta hibridación en los fondos de la colección?

Algo de ello se recoge en obras de Ana Roldán, Rosângela Rennó, Ixonne Sadaba o Vedovamazzei, en donde, como dice la pregunta, se “encuentra” pintura e imagen fotográfica, escultura o práctica conceptual, en todo caso, en mi opinión, se trata de un proceso de “expansión” de las artes que afecta a todas las disciplinas.

 

  • ¿Considera que los autores españoles y sus obras fotográficas presentes en la colección Circa XX nos permitirían constatar los cambios de planteamientos, clasificaciones, tratamientos de géneros y tendencias que se han producido en la fotografía española contemporánea? ¿Podríamos definir un escenario válido para nuestra fotografía actual a través de lo que se ha coleccionado en Circa XX durante estos años?

Retorno a reflexiones ya hechas.   La “historia del arte” es una construcción, y, por tanto, es posible construir historias a base de “microhistorias” y no aspirar a reflejar La Historia.   Personalmente opino que, por supuesto, que lo coleccionado en el ámbito de la fotografía por “Circa XX” es un corte, un fragmento, de esa historia de rupturas y fragmentos que supone el arte de nuestro tiempo. La realidad.

 

  • Necesitaría  que me resumieras las funciones que como conservador y comisario de CIRCA XX has desarrollado durante estos años, y si en alguna ocasión has seleccionado obra para ser adquirida por la colección.

Comencé en 1999 mi trabajo con la colección Circa XX, realizando un primer censo de obras y construyendo el primer estatus existente sobre la misma.   Esto es, construyendo un catálogo de obras que incluía, además de su pura fisicidad, una investigación bibliográfica y expositiva sobre cada una de las obras de la misma.   Me “encontré” con todas y cada una de las obras, personalmente. Quiero decir, no recogí censos o listados, sino que revisé la totalidad de las obras.

Desde esa fecha, comisarié buena parte de las exposiciones que se han venido haciendo sobre la Colección, hasta su reciente ingreso en la colección del Gobierno de Aragón. Como señalaba, a esta misma pregunta, en una entrevista reciente: “Desde 2002 se han abordado una docena de exposiciones sobre la “Colección Circa XX”, de Pilar Citoler, analizando diversos aspectos de esta importante colección, hecha por una mujer, sola, coleccionando en España (tríada de rarezas). Algunas de estas exposiciones fueron muy intensas como la celebrada en el Centro Cultural de la Villa de Madrid o la que se mostró en diversas sedes de la ciudad de Córdoba, bajo el título de “Modernstarts”. Recordaré, también, que la coleccionista y la Universidad de Córdoba son impulsores del Premio Internacional de Fotografía Contemporánea Pilar Citoler, muy reconocido internacionalmente y que se difunde en Paris-Photo”.

Una vez que la colección Circa XX se integra en un museo, por voluntad de la coleccionista: “misión cumplida”, me gusta subrayar en ocasiones.  

Si bien es cierto que, tras el acuerdo con el Gobierno de Aragón, fijado en obras hasta 2010, surgió otra “Nueva Colección” que comienza a crecer y de la que me estoy ocupando.